ARRIEROS LEONESES


La situación de las tierras leonesas en un lugar obligado de comunicación entre la Meseta castellana y las zonas de Galicia y Asturias, favoreció a que un considerable número de sus habitantes se dedicara a negocios relacionados con el transporte de mercancías de un lugar a otro.

Diferentes comarcas leonesas, como las de Fornela o los Argüellos, suministraron los arrieros que recorrían los caminos del norte de España. Sin embargo fueron los maragatos los más populares. Las peculiaridades de sus costumbres y su indumentaria, y sobre todo la organización de una auténtica red comercial apoyada en un sólido sistema social, permitieron la pervivencia y el auge de sus empresas.

En 1550 se hacen los Apeos de las Heredades de la Iglesia del Sr. Santiago de Santiago de Millas. Como era lo normal se busca a hombres de bien -y solamente hombres- para que sirvan de testigos, pero el caso de Santiago de Millas es especial. Por más que se buscaron no se encontraron: "no se pudieron haber más testigos -varones- en el lugar aunque se buscaron".
Ante esta situación los Apeadores Eclesiásticos no tuvieron más remedio que nombrar mujeres como testigos, en este caso: "Antona de Tabladillo y María Centena", que dan a los Apeadores la explicación de que no haya hombres en el lugar:
"... SON CAMINEROS E TRATAN EN PESCADO E SARDINAS E NO LABRAN NI SIEGAN LAS DICHAS HEREDADES..."

Sin querer, estas dos mujeres de arrieros nos han dejado para la posteridad la definición más completa y exacta sobre el arriero maragato, que como podemos ver por el documento, en el año 1550, muy cerca de los comienzos de la arriería maragata, no habían alcanzado la prepotencia tanto social, como económica, que en los siglos XVIII y XIX alcanzarían: entonces solamente trataban "en pescado e sardinas". (Parroquia de Santiagomillas 9/13.V/2 - Libro de Apeos).
José Manuel Sutil Pérez

VECINDARIOS DE FELIPE II

A partir del siglo XVI se documenta fehacientemente la existencia de arrieros maragatos. Si los datos proporcionados por el Libro de Apeos de Santiagomillas en 1550, resultan de una enorme frescura, algo parecido sucede con los datos de los Vecindarios mandados realizar por el rey Felipe 11 en 1561.
El investigador Martín Galindo fue el primero que dio a conocer estas informaciones que se guardan en el Archivo de Simancas y que suministran noticias tan concretas como ésta, referida a los vecinos de San Martín del Agostedo:
"Antón Botas es hijodalgo, hombre rico y traginero que ba al puerto con 14 o 15 mulos e que asimesmo labraba e criaba. Juan Sardino... labrador... mediano... e asimesmo que iba al puerto con cuatro o cinco mulos e rocines por pescado e sardinas e que labraba pan ".

LA RECUA
El ganado mular es el más utilizado por los arrieros maragatos. La resistencia física para los largos trayectos y su fuerza como animales de carga, los convirtieron en un bien muy apreciado.

El número de mulas era exponente de la riqueza del arriero, como expresión de su actividad económica. En ellas se manifestaba la posibilidad de comerciar con un elevado número de mercancías. Las mulas se agrupaban en largas filas, que recorrían los caminos cargadas de los productos más diversos. Esta fila de mulas es lo que se denomina la recua.

Avanzado el siglo XIX, el arriero maragato comienza a utilizar el carromato, aunque no se abandona del todo el empleo de la recua.

El uso de la carreta suponía un avance en los sistemas de tiro, simplificando el trabajo del transporte y aumentando la capacidad de carga. Los carromatos de los maragatos, tirados por caballerías, sobrevivieron hasta el siglo XX, pero no pudieron hacer competencia al ferrocarril.


EL GREMIO DE ARRIEROS MARAGATOS

En el siglo XVIII se crea el Gremio de arrieros maragatos, su objetivo fundamental "es el de denunciar judicialmente ante la Chancillería de Valladolid y ante las instancias supremas del reino los excesivos abusos y derechos cobrados por determinadas villas y señores".
Laureano M. Rubio, La burguesía maragata, Universidad de León, 1995, pág. 209.

 

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Diseñado por FONTUN .Textos obtenidos del libro Museo de la Maragatería "Ventura Alonso"